«Ana elevo esta oración: Mi corazón se alegra en el Señor; en el radica mi poder
puedo celebrar su salvación, y burlarme de mis enemigos.
Nadie es Santo como El Señor, no hay roca como nuestro Dios. ¡No hay nadie como Él!
1 de Salmuel 2: 1-2 (NVI)»
Y si seguimos leyendo este hermoso pasaje, vemos como Ana ora a Dios, Ana oró y clamo al Señor, durante muchísimo tiempo, La biblia nos dice exactamente por cuántas cosas oraba Ana, pero sabemos que repetidas veces oró por un niño.. ¡Si! oró por tener la bendición de tener un bebé, ella quería un hijo ahora mi pregunta.. ¿Se cansa Dios de escuchar nuestras oraciones? púes, ¡NO! estoy segurisima que a Él le encanta que vayamos ante Él y le digamos, lo que deseamos, lo que necesitamos, cuanto le Amamos, aún cuando se lo digamos una y otra vez.. ¡El no se cansa de escuchar tu oración!
¿Hermoso no?♥
Muchas personas se preguntan por el sentido de la oración, si Dios ya sabe todo lo que pensamos. Cuando Jesús anduvo por esta tierra oró varias veces a su Padre Celestial y enseño a sus discipulos a hacer lo mismo. Cuando oramos fortalecemos nuestra amistad y relación con Dios. Así mismo, cuando más conversas con tus amistades, tanto mejor se conocen estre ustedes, ¿No es cierto? Lo mismo pasa con Dios, cuando más hablemos con Dios en oración tanto más fuerte será nuestra amistad con Él.
